En 2017, los médicos dijeron que los riñones de Tina Turner habían dejado de funcionar. El final parecía cercano. Erwin Bach, su marido, escuchó en silencio y ofreció el suyo. No habló de amor. Firmó. Sobrevivió. El cuerpo de Tina resistió seis años más, con cicatrices y gratitud. Cuando ella murió, Erwin dijo que por un minuto más a su lado habría dado la vida entera. Compartieron casi cuarenta años. Algunas historias no prometen eternidad, pero resisten a la enfermedad, la fama y el paso del tiempo.
- Category
- TINA TURNER
- Tags
- Tina Turner, Erwin Bach, amor
Commenting disabled.





